Hablar con alguien
Una persona desaparecida está particularmente expuesta a sufrir daños en las horas o días inmediatamente posteriores a la privación de libertad; es de importancia crítica una actuación rápida. El primer paso puede ser tan sencillo como compartir preocupaciones con un familiar o amigo. Si hubiese alguna asociación de familiares de desaparecidos en la zona también es de utilidad contactar con ellos.
Emprender la búsqueda de información
Cuando una persona desaparece, sus familiares han de empezar inmediatamente a buscarle en una serie de lugares como: hospitales, depósitos de cadáveres, cárceles y otros lugares de detención, comisarías de policía o barracones militares.
Entrevistarse con personas que han estado recientemente detenidas también puede ser de ayuda, ya que pueden proporcionar información importante sobre las prácticas o condiciones del lugar de detención. En algunos casos estas personas podrían también confirmar si la persona desaparecida está retenida.
Denunciar la desaparición
Denunciar oficialmente la desaparición o abrir expediente (si es posible): el caso debe denunciarse tan pronto como sea posible en la comisaría de policía más cercana. Es importante que los familiares y/u organizaciones especializadas obtengan documentos oficiales y guarden copias de los mismos.
Reportar el caso a la Cruz Roja Internacional
En países con conflictos en curso, bien sean nacionales o internacionales, debe informarse al Comité Internacional de la Cruz Roja sobre la desaparición. En muchos países en situación de conflicto suele existir una Oficina de Información, a la que las familias deben dirigirse en caso de existir tal estructura.
Presentar el caso al Grupo de Trabajo sobre Desapariciones Forzadas y/o Involuntarias (UNWGEID
Tan pronto como sea posible, las familias de las víctimas han de presentar el caso al a este Grupo de Trabajo de las Naciones Unidas (UNWGEID). Si la desaparición ha tenido lugar en los últimos tres meses, la familia puede registrarla como un “llamamiento urgente”. En los tres días posteriores a recibir un llamamiento urgente el UNWGEID enviará una carta al Ministro de Asuntos Exteriores del país donde se ha producido la denuncia, pidiendo al Gobierno que se haga cargo de las investigaciones pertinentes e informe de los resultados.
Los casos sucedidos antes de los tres meses precedentes a la denuncia y las alegaciones generales de desaparición también pueden presentarse al UNWGEID, tanto por los familiares del desaparecido/a como las organizaciones que actúan en su nombre (previo consentimiento de la familia). El UNWGEID actuará como canal de comunicación entre el gobierno implicado y los familiares de la familia desaparecida, y supervisará el desarrollo del caso hasta que se hayan establecido con certeza la suerte y paradero de la persona.
Los casos de intimidación, persecución o represalias contra los familiares del desaparecido/a, testigos de desapariciones y/o individuos o miembros de organizaciones implicadas en el tema de las desapariciones también deben ser denunciados al UNWGEID, que enviará sin dilación cartas de mediación al gobierno pertinente con un llamamiento para tomar las medidas necesarias para proteger los derechos fundamentales de las personas implicadas.
Solicitar la comparecencia de la persona ante los tribunales
Hay dos formas de apelar al poder de las cortes, dependiendo del país y del tipo de legislación vigente en el mismo.
La orden judicial o habeas corpus es el procedimiento más efectivo y además posible de utilizar en la mayoría de los países. ‘Habeas corpus’ es una locución Latina que literalmente se traduce como “solicitamos que presentes el cuerpo” Una persona o entidad con un interés legítimo (por ejemplo la familia o una ONG) puede solicitar a los tribunales que expida una orden judicial o habeas corpus ordenando a las autoridades la comparecencia en persona del prisionero ante un tribunal, para poder determinar la legalidad de la privación de libertad. A partir de un habeas corpus se les ofrece amparo legal a las personas privadas de libertad y es posible conocer y confirmar sus condiciones.
Amparo entendido como “protección” es particularmente común en los países latinoamericanos. Este procedimiento es similar al habeas corpus pero asegura la protección de otros derechos además del derecho a la libertad, tales como el derecho a la vida y a la integridad física.
Incluso en países donde no existe la opción de habeas corpus o amparo, existen medidas similiares para cuestionar de forma inmediata la legalidad de la privación de libertad de la persona.
El uso de habeas corpus y amparo varía de país a país. En numerosos países la familia de la víctima puede dirigirse directamente a los tribunales; en otros se requiere representación legal. En muchos casos usar estas medidas también puede incrementar los riesgos para la familia. Las familias deben dirigirse siempre a organizaciones o asesores legales de confianza antes de tomar estas medidas.
Presentar el caso al Comité sobre Desapariciones Forzadas
Una vez que la Convención contra las Desapariciones Forzadas entre en vigor, las familias y organizaciones podrán presentar los casos al Comité sobre Desapariciones Forzadas, siempre y cuando la desaparición haya tenido lugar en un país que haya ratificado la Convención. A pesar de que en el momento de redactar este manual aún no se han establecido los procedimientos oficiales, el Comité ostentará la potestad de recibir denuncias, buscar personas desaparecidas y realizar las visitas pertinentes.
Proteger las pruebas físicas
En caso de aparecer un cuerpo sin identificar, los familiares de la persona desaparecida deben asegurarse de que se le practique un examen forense tan pronto como sea posible. También puede solicitarse un estudio forense de una fosa común o clandestina. En caso de que no haya expertos forenses disponibles, las familias y organizaciones deben procurar por todos los medios que no se produzcan alteraciones en el lugar.
